Voy a echar de menos a Eva. La he visto varias veces y, claro, cada vez más implicación, ergo polvazos, reloj lanzado por la ventana (la última vez estuvimos 3 horas por 70€), corridas intensas. Es una pena que se vaya, pero debe costar hacerse hueco de cero a su edad. Espero que tenga suerte allá donde vaya.