Si me preguntan, yo siempre digo la verdad sobre mi dedicación. Realmente parezco lo que soy...Si hay segunda cita, siempre les llevo un detalle relacionado con mi trabajo. Realmente lo agradecen, porque "a nadie le amarga un dulce", y menos a ellas. Aunque en la mayoría de los casos, el detalle que mas le gusta son los 100€ que les soplas, y algunas miran de reojo tu cartera para observar cuan de cargada está...
Por circunstancias de la vida, alguna chica ha podido corroborar que no le mentí, pues coincidimos en mi trabajo. Fue un encuentro super agradable encontrarnos "extramuros" del vicio y la lujuria. Excitante cambiar el rol de cliente/vendedor. En la calle es mas fácil saber quien es quien. Aunque en su caso jamás lo hubiera imaginado. En ese momento me pregunté quién era ella. Supongo que las dos. Aunque yo me quedo sin duda con la clienta. No tenía que ser agradable por obligación. Ni regalar una sonrisa forzada. Pero lo hizo. Porsupuesto, no le cobré. Ni ella a mi...