Buenas, vengo a dejar mi última experiencia con Belén después de un tiempo de inactividad en esto.
Le escribo y me habla sobre su nueva amiga, diciéndome que hace de todo menos griego y francés hasta el final. Quedamos en una hora y me dirijo a su piso. Una vez llego, las dos me están esperando en la puerta: Belén en ropa interior y su amiga con un vestido transparente para ver bien sus pezones negros.
Me llevan a la habitación para pasar por la ducha mientras voy conociendo a la nueva chica. Es muy risueña y atenta, está pendiente de ti en todo momento para lo que necesites (se nota que Belén le ha enseñado bien). En cuanto a su físico, el compañero ya lo ha mencionado todo: pechos operados pero deliciosos, culo redondito y duro, tatuajes y, lo que más me ha gustado de ella, sus labios y las gafas, que no se las quita y, en mi opinión, le dan un toque.
Total, salgo del baño y estas dos leonas ya me están esperando desnudas. Me tumbo entre medias y la amiga me morrea y muerde, mientras Belén me la chupa para después sentarse en mi cara y comerle el coño. Mientras tanto, la otra me hace un francés que, la verdad, lo hace muy bien, del tipo que como te pille con las defensas bajas te liquida al momento.
Después de un cambio de posiciones, puedo probar el sexo de la chica, y gime mientras se apoya en la pared y me va echando miradas desde arriba, mientras busco con la lengua los puntos sensibles y la azoto. Además, Belén se pone encima mío para cabalgarme.
Seguido de eso, tumbo a la chica para seguir comiendo, mientras por detrás Belén me da besos en la espalda baja y me hace una paja. Ya no me aguanto y le digo a Belén que se ponga a comerle el coño, que yo la voy a follar a cuatro. Le agarro el pelo y le doy como cajón que no cierra, mientras la otra se goza las vistas, me acaricia la cara y tira de mi pelo.
Cuando me canso, me tumbo y pongo a la chica a montar y recibir un poco por mi parte, mientras ambas me van dando de comer sus tetas y Belén se toca.
La amiga me pide que la folle en el pico de la cama, a cuatro, y Belén me mueve los espejos para que pueda ver cómo va todo y se sigue tocando, y acabamos corriéndonos los dos a la vez.
Nos tomamos un momento para descansar y algo que siempre me gusta de los tríos con Belén y alguna de sus amigas es el cachondeo que hay en todo momento.
Diez minutos después, vuelta a la faena, con mamada a dos bocas. Se besan entre ellas y beso de tres. Pongo a Belén de misionero mientras, con una mano, voy tocando a la otra, que estaba chorreando. Las pongo en otras posturas más hasta que acabo corriéndome de nuevo en la boca de Belén.
Acabé con el cuerpo bañado en saliva y bien mordido, jaja. Charlamos un poco más y me marché, no sin antes mencionarme que esta chica volverá a Almería el mes que viene, el día 8 o 9, si no recuerdo mal.
Eso sería todo, no tengo ninguna queja. Belén y compañía siempre son una opción segura. Así que, si alguien se ha quedado con las ganas, ya puede ir ahorrando para el mes que viene y meterse al foso de los leones (el día que se junten Paola, Belén y esta chica
no van a dar abasto).